Cuando se impone el dogma

Gracias a un grupo de valientes policías que formaron el GEIN, hace 20 años cayó Abimael Guzmán, líder de la organización terrorista Sendero Luminoso. 

¿Cómo es posible que después de tantos años de terror exista MOVADEF?, ¿qué pasó?, ¿son 20 años suficientes para olvidar?, ¿tan fácil es manipular a los jóvenes de hoy?

Recuerdo cuando entré por primera vez a una academia en mi búsqueda por ingresar a la universidad, la mayoría de los que ahí se encontraban salían de colegios nacionales y otros de colegios particulares “de barrio”. La primera clase que tuvimos fue el de Historia. Por ese entonces me encantaba leer sobre el proceso evolutivo, las primeras civilizaciones y las guerras mundiales, así que podría decir que tenía cierta base sobre esos temas.

El profesor ingresó y un silencio sepulcral invadió el salón, empezó a explicar el origen del universo y el proceso evolutivo, lo hizo de manera amena y entretenida, pero nada fuera de lo normal, a veces se equivocaba con algún dato que pasaba desapercibido pero que no quería corregir para no ser tildado de “sabelotodo”. Terminó su clase y se retiró. El silencio se transformó rápidamente en discusión.

Todos a mi alrededor estaban anonadados, fuera de sí, las mujeres estaban enamoradas y los hombres no cabían en halagos para el profesor, era increíble para ellos que una persona pudiera estar al frente y explicar sin titubear ni recurrir a libros, parecía que era la primera vez que presenciaban un monólogo, todo lo que explicaba tenía sentido y de un momento a otro hasta empezaron a discutir sobre la existencia o inexistencia de Dios (en ese entonces ya era ateo y me parecía sorprendente que recién se empezaran a cuestionar al respecto)

Sólo bastó esa clase para que todo el salón tomara como verdad la palabra del profesor, no cabía discusión, aquel profesor de Historia que tanto sabía, no se podía equivocar, era infalible. Nunca olvidaré la siguiente clase, es algo que siempre recuerdo y comento. El profesor empezó a explicar los periodos económicos de la historia, empezó por la comunidad primitiva, luego la esclavitud que dio paso al feudalismo y termina con el capitalismo de hoy, luego trazó una flecha que apuntaba a la derecha y dijo que existirá en el futuro, otro sistema económico llamado comunismo, en el que todos seríamos iguales y viviríamos en perfecta armonía, pero que como todo cambio, primero deberá haber sangre y muchos muertos (empezó a poner de ejemplo a la revolución francesa)

En ese momento sentí que tenía la de necesidad de hablar, ponerme de manifiesto, CUESTIONAR, así que levanté mi mano y le dije al profesor que no podía asegurar ello y que además el comunismo ya se había probado y no tenía éxito en la práctica. Pero lejos de alentar mi espíritu crítico, intentó avergonzarme asegurando que era un alumno que evidentemente no ponía atención a la clase pues no entendía nada de lo que hablaba, que como podía cuestionarlo si recién estaba estudiando lo que él ya sabía como profesor y al final se refugió en el “son épocas totalmente diferentes”. Pero eso fue todo, no hubo más preguntas, al finalizar la clase todos empezaban a alucinar como sería aquel mundo utópico en el que todos viviríamos felices y contentos sin la existencia de clases sociales.

Recordando aquello es que pude comprender lo fácil que es sorprender cuando no se cultiva un espíritu crítico y escéptico, cuando salimos del colegio sin una sólida base académica.

En los colegios nacionales se enseña el proceso evolutivo en un par de clases en primero de secundaria, pero se pasan cinco años seguidos enseñando religión. Después de eso se preguntan, ¿cómo pueden dejarse engañar fácilmente? La respuesta es sencilla. Toda la vida se les ha entrenado para ello.

Es por eso que aquellos jóvenes que integran el MOVADEF provienen de colegios nacionales o colegios particulares “de barrio”, para luego pasar por una academia, agradecer porque “les abrieron los ojos” y entender la realidad nacional “como es” y no como “los medios de comunicación lo cuentan”, a eso le sumamos que muchos de ellos son de provincia o de padres provincianos, lo que en un país clasista, racista y discriminador como lamentablemente lo es el nuestro, alimenta el resentimiento y la búsqueda de tener un grupo de pertenencia en  el que se sienten protegidos, escuchados y valorados.

Resulta penoso como los mismos periodistas, cuando los entrevistan, no entienden que aquellos jóvenes están dogmatizados, lo peor es cuando acuden al triste ardid sentimentalista para intentar “razonar” con ellos, recordando repetidamente las muertes que ocasionó Sendero Luminoso y recriminándoles: ¡ustedes ni habían nacido! ¡no saben lo que vivimos! (¿?)

Discutir con un chico de MOVADEF el porqué Abimael Guzmán no debe salir libre, es tan efectivo como intentar explicarle a un fundamentalista religioso porque la evolución es un hecho. El dogma es capaz de impulsar al hombre a realizar los actos más desastrosos y la historia reciente así lo confirma. Aún no es tarde para buscar incentivar en todos los jóvenes del país la búsqueda de una actitud crítica y escéptica, que comprendan que todos se pueden equivocar, que lo que hoy consideramos como verdad absoluta, mañana puede no serlo.

Es necesario que se haga un estudio al respecto, que se busque el porqué existe una agrupación como MOVADEF, porque al final, lo que comenté anteriormente sólo es una explicación simplista y basado únicamente en mi propia experiencia, así que si todo lo que dije anteriormente lo tomas también como verdad absoluta sin que exista un estudio de por medio, simplemente porque encaja o has tenido experiencias similares, quizás también deberías incentivar tu espíritu crítico y escéptico.

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