Proyecto Conga, lo que debemos aprender

¿De quién es la culpa de este conflicto social que actualmente vive nuestro país? Si pensaste en un nombre, quizás ahí radica el problema, porque somos incapaces de reconocer que todos somos en parte responsables, con nuestra indiferencia y pragmatismo que nos obliga  ver todo de un solo color. Solo vemos “buenos” y “malos” a nuestro alrededor, ponemos esa etiqueta y entendemos que existe un cierto grupo que quiere lo mejor para todos los peruanos y otro que nos odia, que no quiere el progreso porque simplemente no quieren.

Les presento a Miguel, el vecino de tu esquina, quizás el tipo frente a tu espejo, este hombre sufre de un trastorno cerebral cuyo efecto es el de ver todo en blanco y negro, Miguel opina sobre el tema Conga:

Es todo un complot secreto para desestabilizar al país, sí, los chilenos son, tienen miedo de nuestro progreso y por eso quieren desestabilizarnos ¿qué importa si no es verdad? apelemos al espíritu anti-chileno, así lograremos que nuestro accionar sea legítimo.

No importa los medios que usemos, todo sea para proteger a esos indefensos, ignorantes, pobres ellos, ni escaleras eléctricas tienen, no saben nada sobre los beneficios de la minería. ¿Por qué no entienden algo tan simple? ¡Es indignante! ¿Qué más quieren? Les hemos presentado estudios, pruebas fehacientes que la única consecuencia que trae la minería es el del desarrollo social

Debo confesar que estoy de acuerdo con Miguel en muchos puntos. La minería es beneficiosa, debemos aprovechar esta oportunidad y los estudios realizados muestran que no existirán consecuencias perjudiciales si se utilizan las herramientas adecuadas que la tecnología nos brinda hoy en día.

¿Por qué entonces el pueblo de Cajamarca no quiere la minería? Si a los limeños nos presentaran esas pruebas y la zona minera se encuentra a una distancia razonable del lugar donde vivimos sin afectar el agua que consumimos, no lo pensaríamos dos veces ¡Bienvenida minería! No tendríamos muchas dudas respecto al peritaje del estudio de impacto ambiental, y si las hubiera, moveríamos mar y tierra, buscaríamos ONGs que financien un nuevo peritaje que se considere más “independiente”.

Es entonces que debemos entender una cosa muy simple, pero a la vez muy difícil de asimilar. Somos un país pluricultural, eso no sólo quiere decir que tenemos un país con distintas formas de vestir y comer, sino que tenemos distintas formas ver el mundo. Si para los limeños, un estudio científico es prueba suficiente para que se apruebe la minería, para algunas comunidades no lo es, crece la suspicacia, como en Espinar, donde aquellas dudas son alimentadas por líderes como Mollohuanca que lo único que buscan es asegurar su futuro personal y político, aprovechándose del desconocimiento, jugando con los sentimientos anti-limeños, de una población que justificadamente nos ve como una ciudad indiferente, creando preguntas que aparentemente no tienen respuestas y resolviéndolas con falacias lógicas que enaltecen el espíritu nacionalista.

Para crearse un panorama al respecto, este vídeo nos muestra claramente aquella dificultad de entender conceptos frente a un mismo contexto:

Nadie puede negar que aquella indignación de la pobladora de Espinar es Legítima, sinceramente está convencida que la minería es negativa y tiene fuertes razones para creerlo, ¿creen que un estudio la convencerá de lo contrario? La razón por la que votó por Ollanta, fue porque él le prometió que pelearía contra la minería, él fue un Mollohuanca y ahora que entiende la importancia de la minería, no puede borrar lo que dijo una vez, y estoy seguro que si tuviera la oportunidad de hacerlo, no lo haría, porque al fin y al cabo, fue ese discurso el que lo llevó al poder.

En el vídeo se puede ver como la pobladora tiene muchas preguntas como: ¿Por qué nos haces matar? ¡Somos humanos! (así se sienten sinceramente, que necesitan gritar su condición de humanos, para que entendamos que lo son) ¡Aquí en Espinar somos pueblos pacíficos! ¿Qué cosa somos para que nos mates? ¡Dijiste que nos defenderías de la minería!

Ahora llega, el limeño de saco y corbata, conocido como Skywalker, indignado también, quién se pregunta cosas que a él le resultaría fácil de entender, como lo es el concepto de Estado de Emergencia y el derecho de coacción del Estado cuando no se logra el poder de coerción ¿Esa gente no entiende lo que es un Estado de Emergencia? ¿No entienden que se puede generar más violencia? ¿No entienden que está prohibido este tipo de agrupaciones? Su reportero, inocente él, solo vacila y afirma: “sí, sí saben” encendiendo la indignación de nuestro Skywalker: “¡Pero igual lo hacen!”

Las veces que Skywalker se pregunta el porqué aquellos ciudadanos no entienden que no deben estar ahí, los pobladores de Espinar también se preguntan el porqué nos importa más el dinero que las vidas humanas. ¿Debemos entonces dejar de aprovechar esta oportunidad que se nos presenta? ¿Olvidarnos de la minería? ¿Dejar en la impunidad aquellos azuzadores?

-Contra aquellos líderes que movilizan para sus intereses personales se deben tener respuestas políticas, ya se demostró con Mollohuanca que el poder coactivo resulta en este caso, contraproducente. Es aquí donde el servicio de inteligencia debe trabajar para quitarle ese aura místico que despliega sobre los pobladores.

Pancarta en medio de las protestas en Cajamarca. Foto: Gladys Miranda (@GlaMir17) tomada en sus vacaciones, eligiendo Cajamarca como su destino turístico, a pesar de todo lo que se escuchaba sobre las protestas.

*Lamentablemente, es cierto también, que tenemos una élite ignorante, que pueden tener muchos conocimientos sobre como obtener gran rentabilidad, pero como miembros de un país, cada uno vive en su propia burbuja, indiferentes de la realidad de su compatriota, prima la lógica del Carpe Diem, sin importar sobre el futuro, y esas son las consecuencias de un país que no invierte en educación. Tenemos muchos técnicos, pero pocos profesionales.

-Dejar de lado, como sociedad, aquellas taras racistas y discriminatorias que no nos dejan avanzar, creencias absurdas e hipocresía evidente al decir que todos somos iguales, pero no nos tratamos como tales. Porque saludamos a nuestro jefe, nuestros vecinos (los que consideramos como iguales) pero nunca al portero, al señor que realiza la limpieza, y si lo haces, no sentirte como si hicieras algo “bueno” o un favor por hacerlo.

-El Estado, cuando obtiene la desorganización de los manifestantes y con éxito logra que los líderes azuzadores estén desprestigiados, una vez que tiene la oportunidad de realizar el proyecto, no debe cometer el error de apresurarse, debe preguntarle al poblador, mirándole a los ojos ¿Que deseas? ¿Qué alternativas propones? Y debe hacerle sentir que su voz importa.

-Se puede tomar en este caso, el ejemplo limeño. Solo basta que la población perciba desarrollo (repito, no como lo entiende el limeño promedio) para crear un ambiente optimista y asociar conceptos positivos frente a la minería. Ejemplo que repercutirá en otras localidades que pedirán lo mismo y ofrecerán los recursos para su beneficio.

-Debemos recordar que la minería no dura para siempre y tomando ejemplos de otros países, lo mejor sería enfocarnos en EDUCACIÓN, que si bien no es una inversión con resultados inmediatos, en unos años, nuestros hijos nos lo agradecerán. Crear al igual que en la India, algunas súper universidades con profesores e infraestructura de la más alta calidad (por favor, no cometer el error de hacerlos todos en Lima, si es posible, todos fuera de la capital)

El último ranking de Universidades nos deja en un puesto vergonzoso… ¡En América Latina! Es hora de romper la burbuja peruano, no todo es blanco o negro. Si aún te sientes indignado y te sigues preguntando, ¿qué es lo que los pobladores de Cajamarca o Espinar quieren? Un favor, que no sea una pregunta al aire, que se convierta en una preocupación verdadera, intenta resolver esa pregunta aplicándola a todas las culturas posibles (incluso a la tuya), ten por seguro que votaría por ti en las próximas elecciones.

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Un pensamiento en “Proyecto Conga, lo que debemos aprender

  1. Realmente todos tenemos una cuota de culpa en los conflictos sociales, Conga es uno más de ellos; es decir, el “conflicto” es el problema, no los sabemos prevenir; una vez desatadas las pasiones de las masas, solo la van a calmar los muertos y heridos de una y otra parte, ya lo sabemos. Si bien es cierto, las decisiones las toman las autoridades correspondientes, la culpa es de todos por no saber elegir a los hombres más preparados pero también más acreditadamente honrados y decentes de entre esa gama de maquillados personajes unos, reciclados o remendados otros, que pasan de contrabando al poder para agregarle una raya más al tigre.
    Es cierto que en la capital vivimos apartados de la realidad de los pueblos que nos alimentan con sus productos agrícolas, ganaderos, plantas medicinales, madera, gas, petróleo, minerales ferrosos, no ferrosos, preciosos y otros bienes de ese Perú profundo, que disfrutamos legítimamente con el sudor de nuestra frente; pero nos es indiferente saber ¿qué les está pasando, por qué se quejan?; siempre fue así, pero antes fue peor; ahora con tanto provinciano afincado en Lima, las cosas han variado, ya no son vistos como la cenicienta, han demostrado que tienen iniciativa, empuje y coraje para crecer económicamente en una ciudad de lobos y descollar socialmente con hombres y mujeres de capacidad intelectual y científica. Pero las provincias más allá de nuestra Lima, las vemos fríamente en el mapa y los libros de estudiante. Debe ser por esta razón de desconocimiento de la realidad de nuestros hermanos de provincias, que algunos pensamos que se oponen al progreso del país; nada más lejano a la verdad, los provincianos no quieren que el país se hunda, pueden estar resentidos con la capital, pero no son estúpidos, al menos ellos no creen que solamente Lima es el Perú; lo que pasa es que exigen con derecho, que los incluyan en la repartición de ganancias, de justicia, educación, salud y otros privilegios que aunque de mediana calidad, disfrutamos en Lima, o sea : IGUALDAD, este es el quid del asunto.
    Nosotros, es decir las autoridades capitalinas, no tienen que enseñarle los beneficios de la minería a los provincianos, no, no es necesario ese esfuerzo con gente que por decenios ha visto instalarse infraestructura costosa en sus tierras, con camiones repletos de mineral con rumbo a bolsillos más felices que el de ellos, ya saben lo beneficiosa que es la minería. Lo que necesitan del gobierno, es que les demuestren que pueden creer en él, no con tanta palabrería de los políticos, ensayando quizás, explicarles porque hay tanta pobreza en pueblos que ya han sido limpiados de sus recursos mineros, si bien es cierto, esto duele e indigna a todo hombre de bien, ellos ya saben que la razón es la corrupción, el vil metal que compra conciencias, por el que se engaña a la gente que confía en políticos, autoridades, empresas, líderes y otras personalidades; lo que necesitan es que su gobierno les brinde todas las garantías en cuanto a su salud, a su economía a su desarrollo, … “pero si ya se les dijo hasta el cansancio que no peligra su abastecimiento de agua y su calidad está garantizada, además los beneficios económicos van a desbordar sus más caros anhelos”…, seguramente ha sido así, pero no olvidemos que por lo general, han sido burlados los contratos, disposiciones legales, etc. en perjuicio de las aspiraciones justas de nuestros pueblos y en muchos casos de su salud. Ahora se necesita actuar sin soberbia, el poder político es para hacerlo respetar, es lo civilizado para que no se genere el caos, pero, se debe considerar precisamente, que hay intereses personales en juego, no nos debe asombrar que esto ocurra, siempre sucede así, es una pena, pero nos han enseñado que no se trabaja gratis, lo malo es cuando los interesados en política fijan sus metas y entonces, no dan puntada sin nudo como decía mi abuelita, pero creo que es normal, si soy obrero de una fábrica voy a desear llegar a supervisor, si soy cajero en un banco voy a luchar para llegar a gerente, así, no me sorprende escuchar de la gente entendida como nuestros periodistas y especialmente de nuestros políticos, que estos dirigentes provincianos quieran catapultarse con los Conga de turno hacia las alturas del gobierno de la patria; nuestros políticos que saben de esta realidad, deben actuar en consecuencia. Si en el caso de Conga están pidiendo una reunión al más alto nivel, que es hablar con el presidente señor Ollanta Humala, me parece apropiado aceptar en honor a la paz social y la inclusión, más aceptable que declararles el estado de emergencia, que utilizar la coerción contra personas que afirmamos están siendo manipuladas, que ofrecerles la coacción que si sería aplaudida contra la maldita delincuencia de cada día; de ser así, es decir la reunión con el presidente, pienso que tendría que ser en palacio de gobierno por supuesto, la investidura del presidente le da derecho a ser por sí misma la garantía de un diálogo franco para solucionar el impasse. Me parece que sería esencial además, invitar a la reunión a veedores de honorabilidad reconocida como hay tantos en nuestra patria, que den fe de los acuerdos o desacuerdos que coronen la importante cita; pienso sinceramente, que esta actitud del presidente no sería en vano, porque demostraría que no hay soberbia en él, que así como ha pospuesto promesas por hacer lo más conveniente para todo el Perú, así mismo atiende a ese pueblo, que le enrostra una traición a su palabra dada en su terruño en campaña electoral, para explicarles personalmente el por qué del nuevo rumbo que los involucra a ellos, por qué él, ahora garantiza que es lo mejor para los cajamarquinos y para la patria, que garantías a su salud, a su abastecimiento de agua en cantidad y calidad les ofrece, sobre todo que voluntad política hay, para darle a Cajamarca beneficios que estén a la altura de la riqueza que van a extraer de su suelo y, que no vaya a ser otra burla cruel a sus aspiraciones. Esta reunión a ese nivel, desenmascararía a los dirigentes, si motivados por sus apetitos políticos futuros, amañasen sus propuestas para no encontrar solución. Parto del supuesto y en el que confío plenamente, que el presidente Humala está convencido por los estudios de impacto ambiental, peritajes, normas legales y sujeción a las mismas por la empresa minera, que es un proyecto que va a ser beneficioso para todos los peruanos, pero principalmente para los cajamarquinos porque van a tener por derecho, los recursos económicos para su desarrollo integral ya que ellos tienen otros recursos relegados por falta de capitales como es la agroindustria y ganadería; la imagen del presidente saldría fortalecida cualquiera fuese el resultado, porque nos demostraría que todos somos importantes para él, aún y a pesar que nuestra patria tiene hijos que gustan de los bandos y los rótulos para escribir la historia y que solo se unen cuando juega la selección de futbol.
    Tenemos un Perú convulso en estos días, pero es por la delincuencia y la corrupción; las diferencias entre pueblos hermanos de una misma nación, historia y destino común, que reclaman sus derechos con justicia, o equivocadamente un trato preferente para su localidad, no las hace rebeldes al gobierno central, ni menos despreocupados por el destino de nuestra patria, sino más bien es un aviso serio por su repetitividad, de que no hay reglas claras, ni leyes firmes, menos transparencia para insertar a los pueblos en proyectos que comprometen la riqueza de sus recursos. No es coincidencia que las lacras arriba indicadas (delincuencia y corrupción) prosperen con leyes enmarañadas que se prestan a leguleyadas, las mismas leyes que a todas luces desamparan a pueblos enteros ante el poder de las transnacionales, generando estas protestas que nos retrasan en la historia. Cuando sean claras y firmes y se cumplan cual sea el apellido, fortuna o razón social del delincuente, seguramente tendremos pueblos pacíficos ocupados en su desarrollo, con reclamos que no faltarán, pero con leyes y gobernantes que les merezcan confianza.
    Quiero hacer una reflexión final: Si bien es cierto la minería no dura para siempre, sin embargo no es una realidad que deba preocuparnos, minerales tenemos en variedad y cantidades envidiables, pero solo deben y tienen que ser el vehículo para cimentar nuestro desarrollo como sociedad instruida, educada, capacitada, respetuosa de las leyes y solidaria con la grandeza de nuestra patria. Somos un país con ingentes recursos varios, que solo esperan que domeñemos nuestras egoístas rivalidades, para unidos por la razón y el amor a nuestros descendientes, ya no volvamos a depender del dinero ni de los conocimientos de nadie que no sea peruano.

    Un saludo.

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