Cuando la realidad traiciona a tus expectativas

La persona que te gusta te pide que la acompañes al centro comercial pues quiere comprar algunas cosas y en agradecimiento te invitará a comer, la respuesta inmediata es: “sí, cuando quieras” pero intentas hacerte el difícil y preguntas que día y a que hora, porque quizá tengas algo que hacer (aunque sabes muy bien que así te pida ir al centro de la tierra a las tres de la madrugada tú aceptarías encantado) una vez acordado el encuentro no puedes evitar esbozar una sonrisa y cantar esa canción tan cursi mientras te duchas, empiezas a bailar y el clima se ve más hermoso que de costumbre, no puedes esperar el momento en el que te encuentres con ella. Echado en tu cama visualizas el preciado momento, esperando que sea viernes a las 5:00 pm para estar a su lado.

Expectativas (lo que esperas que pase en el encuentro)

Llegas temprano al lugar donde acordaron encontrarse y ahí esta ella esperándote, luce hermosa con ese escote que resalta sus bellos ojos y ese pantalón tan ajustado que te da la bienvenida para que mires su preciosa cabellera. En fin… la saludas, ella te lanza una mirada lasciva y cuando te acercas a saludarla le dices lo linda que se ve, ella no puede evitar sonreír y mientras se remoja los labios te dice que te ves bien, le das las gracias con algo de desinterés y le dices con don de mando que esperas que no se demore mucho.

Caminan hasta una tienda dentro del centro comercial que vendía joyas preciosas, ella se compra unos preciosos pendientes y tú confirmas lo que siempre has sospechado: Ella es un ángel.

Te invita a comer como lo prometió, pero para tu mala suerte entran unos ladrones desquiciados, armados hasta los dientes, con metralletas y granadas dispuestos a todo por robar a los comensales. Observas que ella está aterrorizada y no piensas permitir que eso suceda, te subes rápidamente sobre una de las mesas, realizas una patada al tipo con la metralleta más grande que llevaba un polo cuya inscripción era: “el jefe”. Entonces los demás asaltantes te observan y empiezan a disparar, con una velocidad increíble te agachas y recoges el arma del hombre al que acabas de arremeter, disparas y caen uno por uno, no te das cuenta que otro tipo grande venía por atrás, pero por el reflejo de un tenedor que estaba en el suelo logras tirarle una patada en reversa y todos los clientes del local aplauden tu valerosa hazaña. La chica de tus sueños se queda atónita y corre hacia tus brazos para estamparte un beso mientras que la banda del centro comercial empieza a tocar una música de heroísmo.

Salen del centro comercial, la llevas a la puerta de su casa y ella te agradece por tan hermosa velada, te besa pero esta vez de manera lenta y totalmente romántica, regresas a tu casa, la luna se ve preciosa, las estrellas brillan con mayor intensidad y una suave brisa recorre todo tu cuerpo, abres la puerta de tu casa y exclamas: ¡este ha sido un día genial!

Realidad (lo que realmente pasa en el encuentro)

Llegas temprano al lugar donde acordaron encontrarse y ella se demora media hora en aparecer, te da igual porque luce hermosa con ese escote que te obliga a que mires sus tetas y ese pantalón tan ajustado que te da la bienvenida para que mires su precioso trasero mientras no puedes evitar remojarte los labios. En fin… la saludas, ella te lanza una mirada cariñosa, como cuando uno mira a su perrito, y cuando te acercas a saludarla le dices lo linda que se ve, ella no puede evitar sonreír y mientras te alborota el cabello con cariño te responde: “lo sé”. Te dice que demorará bastante y espera que le tengas paciencia, tú solo asientas la cabeza y le dices que la esperas todo el tiempo que quiera.

Caminan hasta una tienda dentro del centro comercial que vendía polos, ella compra un par de polos geniales y tú confirmas lo que siempre has sospechado: Ella tiene enamorado.

Te invita a comer como lo prometió, pero para tu mala suerte un adolescente se acerca a venderte caramelos y cuando te niegas te derrama toda la comida encima y todos los clientes ríen ante tal vergonzosa escena. La chica de tus sueños no se queda atrás y al igual que los demás, no puede parar de reír, mientras que la banda del centro comercial empieza a tocar el tema de moda “el idiota”.

Salen del centro comercial, la llevas a la puerta de su casa y esperándola está su enamorado, quien luego de tirarle una nalgada le estampa un profundo beso mientras te quedas parado a un costado, esperas que termine el beso pero lo único que hacen es besarse con mayor intensidad y empiezan a tocarse delante de ti, ella se ríe, se aleja de su enamorado y te agradece por ser el mejor amigo del mundo mientras su enamorado te guiña el ojo y te agradece también, regresas a tu casa, está nublado y las oscuras nubes tapan la luna y las estrellas, una ráfaga de viento recorre tu cuerpo y empiezas a estornudar, piensas que no puede ser peor y una lluvia torrencial empieza a caer, abres la puerta de tu casa y exclamas: ¡soy un pagafantas!

NOTA: Cómo la mayoría de las historias en este blog, esta historia NO es real y solo recurro a mi imaginación, así que esto no tiene nada que ver con experiencias pasadas ni mucho menos con lo que me pasó con mi ex amiga Pamela (desgraciada)

Acompáñame en twitter: @geanmiranda

2 pensamientos en “Cuando la realidad traiciona a tus expectativas

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